(vía cuandolosdias)


Una dosis de tu ausencia me bastó para saber que no quiero caminar sin ti.

(vía petits-dreams)


Los hombres más intelectuales, como son fuertes, encuentran su felicidad allí donde otros encontrarían su ruina: en el laberinto, en la dureza consigo mismos y con los demás, en el experimento; su goce consiste en vencerse a sí mismos; el ascetismo es en ellos necesidad,
instinto; y para ellos es un recreo jugar con vicios que destruirían a otros… El conocimiento es una forma del ascetismo.
Nietzsche, El Anticristo.

(vía vacivus)


Me basta.

Me basta.

(vía cuandolosdias)


“Ojalá no tuviera que hacer falta decir que faltas, aquí, en este abrazo a medias”.


‎Coincidir con una persona, mental y emocionalmente, es una suerte, una sintonía asombrosa y casi siempre inexplicable.
Walter Riso.

(vía pensamientosinundandomialmohada)


Sí, te odio. Te odio por ser tan Sir Wotton, tan Oscar Wilde, tan Federico García Lorca. Pero especialmente, te odio por ser tan inalcanzable para mí. Te odio porque mi existencia mundana jamás se igualará ni al más simple de tus pensamientos, peor aún, a la comprensión de alguno de ellos. Te odio tanto, a ti y al inoportuno momento en el que el destino decidió que nuestros destinos se cruzaran. ¡Te odio maldición! Me gustas.


- ¿Y el arte?
- Es una enfermedad.
- ¿Amor?
- Una ilusión.
-¿Religión?
-El sustituto elegante de la creencia.
- Eres un escéptico.
- ¡Nunca! El escepticismo es el comienzo de la fe.
- ¿Qué eres tú?
- Definirlo es limitarlo.
- Dame una pista.
.- Se han roto los hilos. Te perderías en el laberinto.
Oscar Wilde - El Retrato de Dorian Gray.

(vía pensamientosinundandomialmohada)


(vía notasdepapel)


Era ese tambaleo constante el que me movía a seguirla, el que me enamoraba hasta hacerme suspirar. Era ella siendo incertidumbre, siendo sombra, siendo… simplemente: ella.
Palabras al viento.

(vía notasdepapel)